¿De qué se trata?
El peeling químico es un tratamiento no invasivo utilizado para tratar las imperfecciones de la piel, ya que estimula la renovación de las células cutáneas mediante una exfoliación controlada a través de la aplicación de sustancias químicas. Es un tratamiento muy eficaz para las arrugas, manchas, marcas de expresión, acné y cicatrices. Mejora la calidad de la superficie cutánea al reducir las células muertas y estimular la renovación celular de la piel. El resultado es una piel más suave e hidratada, con una textura más uniforme, libre de manchas y arrugas finas.

¿A quién va dirigido?
Para personas con fotoenvejecimiento (piel dañada por la exposición excesiva al sol y/o el tabaco), arrugas, acné y cicatrices de acné, manchas, hiperpigmentación o melasma.

¿Cómo se aplica?
Se aplican diversas fórmulas ácidas sobre la piel limpia (dependiendo de la finalidad de cada exfoliación) para penetrar en el estrato córneo de la piel y renovarlo. Al cabo de 3 ó 5 días, la piel comienza a exfoliarse durante unos días, lo que se traduce en una piel más lisa y uniforme. Normalmente se realizan tres tratamientos con un mes de intervalo entre ellos. Es importante evitar la exposición directa al sol en los días posteriores al tratamiento.

Antes de Entonces